Publicado: Martes 31, de Mayo de 2016

Hija de Wenseslao Vargas recibió merecido reconocimiento del municipio serenense

Alcalde Roberto Jacob la visitó personalmente en su tradicional negocio del barrio Brasil para destacar el rol que cumple en éste, así como por ser patrimonio vivo como hija del héroe de la Esmeralda.

Miles de personas circulan a diario por Brasil con Infante, intersección en la hay un tradicional negocio de barrio, de esos antiguos donde los clientes son atendidos de forma amable, está el precio de los productos a la vista, y encuentran lo que buscan.

 

Ahí en un antiguo inmueble signado con el 902 de calle Brasil, anónima para la mayoría, atiende la señora Elvira Vargas Portilla, quien es parte de nuestra historia y que hoy recibió un especial reconocimiento de manos del alcalde Roberto Jacob, para destacar su trabajo y a ella misma como hija del último sobreviviente del Combate Naval de Iquique.

 

“Acá hay varias cosas juntas. Quisimos entregarle un reconocimiento por ser hija de Wenseslao Vargas y también por su negocio que está por cumplir 60 años y que está pronto a cerrase y sin duda la echarán mucho de menos en el sector, porque la quieren mucho. Los almacenes de barrio ya casi no quedan y los que se han mantenido tienen un tremendo prestigio y son una necesidad. La gente encuentra desde una aguja hasta una aspirina. Esta es una hermosa manera de culminar el Mes del Patrimonio, porque ella tiene mucha importancia. Ella es patrimonio vivo y es un justo reconocimiento. Es un privilegio haberla conocido y le deseo toda la suerte una vez que cierre las puertas de su local”, expresó Jacob.

 

Por su parte la homenajeada, quien mostró al jefe comunal las dependencias de su conocido local, emocionada agradeció el gesto. “Me siento feliz y le doy las gracias por acordarse de mí. ¿Los clientes? Mucha gente tiene sus historias, sus malos ratos pero vienen a contarla acá y se tranquilizan. No fío, sólo a ciertos clientes para sacarlos de apuro”, contó riendo, antes de comentar además algunos aspectos de la vida de su padre, el marino que usó el cañón 6 de la Esmeralda capitaneada por Arturo Prat, y que fue el último sobreviviente del Combate Naval de Iquique, que tras el conflicto, residió en La Serena realizando diversos oficios. Paralelamente, cada 21 de mayo siguió recibiendo los saludos sinceros de miles de chilenos, tal como el que ahora recibió su hija que tiene otra historia más para contar.

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